“Un tiempo donde incluso el más grande de los dioses… fue derribado”

Llegó el momento que más he esperado en este corto periodo escribiendo en los libros de Arkadea, y una de mis más añoradas recomendaciones.

Hoy no solo hablaré de mi serie de comics favorita en los últimos cinco años, sino también una que marco la historia de uno de los personajes favoritos de los fans de los comics y Marvel, la que considero su mejor historia, y la cual define completamente lo que actualmente es (y son) el Dios del Trueno.

Hablemos de “Thor: God of Thunder”.
Para comenzar, es intrínsecamente necesario decir que esta serie de 25 números lo tiene absolutamente todo, rara vez hago mención de esto, pero debo destacar el arte de Esad Ribic, es simplemente soberbio, cada portada es una obra que cumple con todas las credenciales para ser enmarcada y puesta en la colección de todo ñoño.

La serie consta de tres arcos principales, el primero cubre más números y es dividido en dos.
Este nos presenta a un nuevo villano, Gorr “El Carnicero de Dioses”.
Con ese nombre no es difícil asumir de que trata este arco. Sí, es sobre un ser investido de un poder tan asombroso como tenebroso, capaz de asesinar y torturar dioses.
Aunque rápidamente entenderemos que es mucho más que eso. A través de una narración paralela cronológicamente en tres tiempos distintos, vemos como Gorr se enfrenta y acosa por distintas razones y maneras a tres versiones de nuestro héroe, un joven Thor; aún indigno de Mjornil, pero ansioso de aventuras empuñando su hacha Jarnbjorr; a un actual Thor; inspirado luego de cientos de batallas contra el universo entero acompañado de sus compañeros Avengers, y un anciano Thor; rey de un reino muerto, torturado física y psicológicamente por el recuerdo de sus fracasos.

El mensaje de este arco es claro
¿Cómo, qué, por qué y para qué se es un Dios?

Necesito mencionar y destacar nuevamente el arte de estas páginas, tan elegante que llega un punto donde sentimos pena por la pérdida de un dios que nos describen tan hermoso y fascinante y del que nunca antes escuchamos y probablemente no volveremos a leer.
También al diseño del anciano King Thor, qué junto al Indigno Odinson, probablemente son los mejores diseños de este personaje.
El segundo arco, es probablemente una de las mejores consecuencias del Universo Cinematográfico de Marvel llevadas al papel.
Rescatando al olvidado enemigo clásico de Thor; Malekith, el Maldito, nos entregan una aventura que al principio se lee algo disfuncional, en especial por la presencia de “La Liga de los Reinos”, pero que termina con un elaborado chiste negro, y describiendo a la perfección la criptica sentencia de Winston Churchill, bastante ad hok a la actualidad, “Los Pueblos tienen el gobierno que se merecen”.

Creo que difícilmente nos hubiéramos imaginado que Malekith ascendería a ser el villano principal de los números de Thor desde entonces y casi ya por media década, llegando a ser el responsable de una de las modificaciones físicas más drásticas que ha vivido Odinson.
El tercer y último arco, nos trae a un viejo favorito y a un nuevo y relevante super villano.
Narrado paralelamente en dos tiempos, trae de vuelta al anciano King Thor, ahora acompañado de sus tres nietas; Atli, Ellisiv y Frigg, intentando darle nuevamente vida a una Tierra miserable y estéril, al mismo tiempo un también aún más antiguo Galactus busca darle el golpe final a un moribundo planeta que tantas veces se le escapó de las manos, lo que se define en probablemente la mejor pelea de ancianos de los últimos tiempos.

Al mismo tiempo en el presente, Thor junto a su nueva aliada, la agente ecológica de SHIELD, Roz Solomon, conocen y enfrentan al debutante Dario Agger, el multimillonario presidente de la multiplanetaria y multidimensional multinacional Roxxon, una empresa que casi como parodia a la realidad, solo entendemos que se dedica a sobreexplotar los recursos de absolutamente cada rincón que el hombre… o un dios, puedan conocer.
Aunque francamente Roxxon (que es citado en la segunda temporada de Daredevil, en escenas sobre abogados de grandes empresas) pasaría desapercibido como una empresa más del multiverso de Marvel, si no fuera porque el alter ego de Dario es la mística criatura conocida como Minotaur, aunque lejos del mito de Creta, este Minotauro es una criatura capaz de enfrentarse mano a mano a un dios.
Este arco y su mensaje, se define perfectamente en palabras del anciano Galactus:

“Después de todo, parece que no era tan preciada”

El numero #25 de esta serie, parece ser una historia antigua de Thor leída por sus nietas, aunque da un plot twist final que más que una conclusión, nos hace saber que estamos leyendo la introducción a un universo aún más grande, repleto de batallas, truenos y tormentas.

Citando algunas de estas últimas palabras…

“Fue un tiempo de ascenso de reyes oscuros.
De nuevos enemigos con viejas ambiciones.
De viejos enemigos ganando nuevo poder.
De pecados y pesar.
De sorpresas.
Fue un tiempo… para un nuevo Thor.
Pero no todos lo celebraron.
Fue un tiempo de gran cambio.
Un tiempo donde héroes cayeron.
Y mundos ardieron.
Un tiempo de guerra y sacrificio.
De agitación, de ruina cósmica.
Un tiempo donde incluso el más grande de todos los dioses…
Fue derribado.”

Esta demás agregar que es completamente recomendable, pero lo hice igual, porque es mi manera de evangelizar sobre uno de mis dioses y personajes favoritos.

Solo me queda decir…

¡EXCELSIOR!

 

#BONUSTRACK

Como adelanto de una próxima sección, no puedo desaprovechar la oportunidad de mostrar una figura que la línea Marvel Legends directamente relacionada a esta serie y una de las favoritas de mi colección.
El BAF (Build a Figure) del anciano King Thor de la serie “The AllFather” donde también puedes juntar las piezas y armar a Odín.
King Thor se arma con las piezas que vienen en las figuras de Machine Man, Hawkeye,
Thor (con el diseño “actual” de God of Thunder), Iron Fist (Agamotto) y Captain Marvel, los dos últimos también son de mis figuras favoritas.
Si bien la figura tiene algunos problemas en las poses y accesorios, cumple con ser imponente y definitivamente es necesaria en la colección de un fanático de los Asgardianos!

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