“Es oficial, los años 80 han regresado”.

Aunque refleja maravillosamente lo que quiero expresar en este artículo, creo que es más acertado decir que “nunca se fueron”. La década de 1980 nos entregó tantas cosas –incluyendo a su humilde servidor #huehue – que estaremos en deuda con ella para siempre. De hecho, mi hipótesis es que es por esa razón que nunca los hemos dejado morir: les rendimos culto y tributo, los revivimos, los repasamos, los recordamos, los imitamos y los volvemos a crear. Y no parece que tuviera fin.

No pretendo hacer un análisis sociocultural de la importancia de esa época, porque para eso hay otros lugares. Citaré, para ese fin, a la tía Vesta de “Sabrina, la bruja adolescente”, quien lo resumió muy bien:

 

Tal vez en esa década, aplicamos todo lo aprendido en el siglo, para cagarla nuevamente en los 90s… no se.

Pero si quiero intentar vislumbrar nuestro escenario actual. Porque los 80 están más vivos que nunca, tanto en nuestra cultura ñoña como en la popular… que últimamente resultan ser lo mismo.

Demos un pequeño paseo por guitarras eléctricas, imágenes vectorizadas, sintetizadores, rotoscopios, cassettes, deportivos cuadrados y vhs -a todo esto, alguna vez alguien aprendió a ponerle la hora a la videocasetera?.

“Ready Player One”: la fórmula del éxito

Hace algún tiempo, publicamos en nuestro canal, un video recomendando el libro (y anunciando noticias de su adaptación cinematográfica). El universo cibernético planteado en este libro, es una oda sin par a todos aquellos clásicos elementos de los 80 que tanto nos gustan: series de televisión, videojuegos, películas, música… demás está decir que el libro ha sido un éxito de ventas internacional.

¿Por qué? Porque más allá de ser una historia entretenida y simple, nos trae elementos poderosos y totalmente reconocibles de esa década. Elementos que amamos, y que no podemos dejar ir, porque siguen siendo las cosas más cool del planeta. Subirte al DeLorean, transformarte en Ultraman, jugar en una máquina de arcade contra un monstruo, o hacer tú mismo el papel del protagonista de tu película favorita. En este libro, puedes hacerlo.

Las referencias son aquello que nos da vida. Y mientras más rebuscadas, o más estilosas, mejor.

 

Caricaturas para todo Público

Es una realidad que tanto niños como adultos en la

“A Regular Show” es una obra maestra para nuestra cultura, y un regalo para el mundo.

actualidad ven caricaturas. Los padres son cada vez más jóvenes, las historias son cada vez más interpretables. Puedes estar viendo A Regular Show y disfrutar tanto de sus referencias -que abarcan un tremendo espectro de la cultura geek-, como de la misma historia, sin saber nada de todo el Old School implicado. Gravity Falls te entrega personajes que siguen canones clásicos de héroes y villanos en caricaturas de misterio, como otros personajes llenos de brillo y color, ideales para un público más moderno. Solamente con reconocer los elementos de videjuegos clásicos presentes en Steven Universe ya te das por pagado -aunque acá no necesariamente hablamos de los 80, mucha de su música y ambientación si responde a esa época-.

Ponte unos temas de los 80 de fondo!!

La música es otra cosa. Acá no me puedo extender, porque hay lugares y entendidos; y ni esta es página de música, ni yo escritor en Rolling Stones. Pero nadie, NADIE puede decir que la música de esta década es mala. ES DE LA MEJOR!! aún se escucha, aún se baila. Engancha tanto, que la seguimos escuchando en trailers modernos, porque tiene POWER de guitarras eléctricas, voces roncas, camisas de leñador, glam y peinados.

Miren el éxito de Stranger Things: nos dió ahí en el órgano de la nostalgia, haciéndonos recordar momentos clásicos del cine de los ochenta, que pasaron a la historia. Han escuchado su banda sonora?  Corey Hart y The Clash – entre otros- suenan muuuuy bien, como siempre.

 

 

 

Es necesario hablar sobre Guardians of the Galaxy? ya todo lo que nos ha traído “de vuelta” se ha vuelto parte obligada de millones de playlists en Spotify. Música buenísima, y ninguna es de los “clásicos” que siempre aparecen. Y no me digan que no cantan junto a Starlord, o que ahora no les gusta aquel tema de Cat Stevens.

Uno de los mejores couchgags de Los Simpsons es aquél donde Homero se convierte en un policía al más puro estilo de Miami Vice, con colores y diseños sacados de un salón de arcade. La música de fondo? “Push it to the Limit” de Scarface (1983). 

La MEJOR ESCENA en una película de superhéroes en los últimos años, no es del MCU: es la de cómo Quicksilver salva a toda la gente en la escuela del profesor Xavier, con “Sweet Dreams (are made of this)” de fondo, en Xmen: Apocalypse (2016).

En Star Trek Beyond (2016) la escena peak de batalla espacial, y la única forma de derrotar a un enjambre de naves extraterestres que pretenden acabar con la paz de una ciudad espacial, es la de transmitirles una poderosa señal de radio de onda corta, a poca distancia. Y qué eligen? “Sabotage” de los Beasty Boys. Temazo, escenaza, nada que decir -lo se, el tema es del álbum de 1994 “III Communication”, pero su onda ochentera es indiscutible-.

Ya han visto Kung Fury? es un mediometraje sueco del año 2015, que hace hermosos honores a las películas de artes marciales y policiales de los años 80. Y debo decir que habían muuuuuuchas de esas -cada vez que vayan a visitar a una tía, y el televisor esté prendido pero nadie lo está viendo, seguramente es una película de acción policial-. Está hecha “a propósito” con un estilo totalmente exagerado de acción, diálogos y tecnología. Pero no lo reciban de mi, es rápida y fácil de digerir. Véanla y me cuentan. El tema principal, “True Survivor” lo canta el buen David Hasselhoff, y es un temazo épico digno de la mejor serie de acción.

La fórmula es infinitamente reutilizable. De hecho se utiliza en trailers modernos como el de Jumanji -adaptación que ya revisamos anteriormente– y la verdad, es que te entusiasma.

¿Cuánto por esa figura de Robocop?

Desgraciadamente, todo fenómeno maravilloso tiene su lado malo. Y en mi opinión, las víctimas fueron los coleccionistas de la nostalgia. Gracias a todo este “revival” ochentero que disfrutamos, los últimos años, los precios de juguetes y figuras clásicas de colección se han disparado. Y no hablo de las versiones pintadas a mano hechas con madera del arca de Noé y piel de Unicornio, sino que de aquellos juguetes del pasado, que aún sirven o están en buenas condiciones. Incluso aquellos no tan bien cuidados han subido sus precios.

Y no solo los juguetes, los cartuchos de juegos antiguos también se han inflado. No quiero minimizar el valor histórico y cultural de un buen Chrono Trigger en buen estado, pero creo personalmente que los vendedores se han aprovechado mucho de esto. Y ahí aparece el famoso problema de “lo popular tiene más demanda, subámosle el precio”. Una verdadera lástima.

Hollywod mira hacia el pasado, hacia los 80

No es novedad tampoco que desde hace tiempo vemos adaptaciones, remakes, precuelas o secuelas de clásicos de los 80 -Robocop, Los Cazafantasmas, Terminator, Conan, The Karate Kid, The A-team, Miami Vice, Lethal Weapon, Blade Runner, Footlose, etc.-, tanto en el cine como en la tv. Les propongo el siguiente juego: cada vez que vean el trailer de una película nueva, intenten descubrir de dónde salió la idea, y encuentren la serie o película original. Por cada una que encuentren, yo escribiré un artículo sobre un tema que no me agrada. Palabra.

El problema con las “adaptaciones, y acá es donde quiero plantearles la importante conclusión de este artículo, es que muchas veces la industria cree que queremos a los 80 de vuelta, pero renovados…y por eso hacen BAZOFIAS como lo de Jem & The Holograms (2015)… cuando en realidad queremos esa época de vuelta tal cual era: con inexplicable ciencia, rock, con mucha violencia y con diálogos pateatraseros y sin sentido.


 

Al final es eso y nada más. Y no lo digo yo, lo dice la persona cuyo cerebro salvó al universo… o lo salvará: Phillip J. Fry:

 

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