Esta entrada podría tener ligeros Spoilers, sobre todo de la primera John Wick, aunque nada que cague la película.

La primerisima primera escena que abre esta película nos muestra una proyección sobre un muro donde vemos las increíbles acrobacias que los dobles de acción cómo Buster Keaton y Harold Loyd hacían para entretener a la gente en los cines de los años 20. Estas acrobacias increíblemente peligrosas tenían cómo objetivo transmitir el riesgo, la aventura y la valentía de hombres que parecían desafiar las leyes de Dios y la física, conceptos que cimentaron las bases del hollywood moderno ¿que otro objetivo tiene el cine sino sorprendernos y hacernos creer lo increíble?

Esta declaración de principios nos introduce a una película que busca recuperar el corazón y espíritu de una industria cada vez más desvinculada de sus raíces circenses, donde la sensación de peligro al ver una escena ha sido reemplazada lentamente por la aceptación de la fantasía mediante el CGI. Si bien la primera entrega de John Wick ya había logrado darle clases de cine a Hollywood al mostrarles el arte o “artesanía” del cine de acción y cómo contar una película simple y sin fallas, John Wick 2 se aleja de su predecesora y decide jugar con el asombro, con entregarnos una obra de arte de lo mejor de lo mejor en acrobacias y escenas de riesgos, una especie de respuesta a todo aquel que se atrevió a menospreciar el cine de acción por debajo de otros géneros como el drama, histórico o el cine posmo de hippies.

“John Wick 2: Otra noche” para morir ocurre apenas un par de días después de terminada la primera y nos presenta a un John Wick que luego de cerrar un par de cabos sueltos quiere regresar a su vida normal. Sin embargo, su descanso será interrumpido por la aparición de Santino D’Antonio, un mafioso quien ha decidido cobrarle un favor a John luego de que este volviera del retiro. Obligado por las reglas del continental, John deberá volver a su antigua vida para intentar recuperar su libertad, pero se dará cuenta que el precio a pagar por ella es más alto del que jamás pensó.

El primer acierto de esta película es plantearnos cómo audiencia una pregunta casi básica: ¿Y ahora qué? ¿Que pasa con John Wick ahora que ya cumplió su venganza a cabalidad, acabando con la mayor parte de la mafia rusa en el proceso? Esta pregunta es la misma que John Wick se hace al regresar a su casa, un verdadero templo a la nostalgia de tiempos mejores y también una prisión que impide que siga con su vida. Es por eso que cuando su antigua vida vuelve para sacarlo del retiro, entendemos que nunca estuvo realmente libre de ella, sólo estaba en espera. Es por eso que cuando es obligado a despegarse de su templo, John Wick es desatado como “una fuerza de la naturaleza” otra vez y ahora el viaje es sin cinturón.

Y es que si la gracia de la primera película es vendernos a “Baba Yaga” cómo una leyenda entre la gente más peligrosa del mundo, esta tiene el desafío de mostrarnos a un hombre que este a la altura de la leyenda. Aquí la película decide optar por darnos una historia menos “emocionante” que la anterior para darnos UNO DE LOS MEJORES ESPECTÁCULOS CINEMATOGRÁFICOS EN LA HISTORIA DEL CINE desde Mad Max: Fury Road. El cariño y el cuidado con cada una de las acrobacias mostradas en la película es de tal nivel de locura que no queda sino rendirse ante una película que simplemente no tiene nada malo; el ritmo, el relato, la acción, las pausas, todo parece estar pensado de tal forma que nunca nos lleguemos a cansar de ver a John Wick matando gente. La cantidad de gente asesinada en cámara de esta película no tiene antecedentes y todas tienen un ritmo distinto y el director opta por poner la cámara lo suficientemente lejos cómo para entender todo lo que esta pasando pero lo suficientemente cerca para sentirnos inmersos en la violencia.

Hay dos secuencias que resaltan (las cuales obviamente no contaré) pero una ocurre en un tren subterráneo y otra en un museo de arte, ambas cómo muestra del rango que la película parece alcanzar; una es una secuencia tremendamente intima, donde la parafernalia justamente se encuentra en la ausencia de ella, donde la acción está en los pequeños detalles y en la tensión construida hasta el clímax y la otra es una declaración literal de que el cine de acción es un arte, con un ritmo frenético diseñado para que cada obra de arte e instalación nos de una lección de relato audiovisual. LA ESCENA DE LOS ESPEJOS ES INCREÍBLE, es casi un cortometraje dentro de la película.

Baba Yaga

En resumen, “John Wick 2: Otro nuevo día para matar” es una alegoría a un cine que había sido olvidado por cortes rápidos y CGI barato, una demostración de que el arte de la acrobacia y los dobles de riesgos no ha sido olvidado y esta más vigente que nunca. Una película que es 100% espectáculo de calidad, 100% entretención y 110% violencia cinematografica.

Lo mejor: La escena del Museo, La escena del tren, la música, Keanu Reeves en su mejor papel.

Lo peor: nada.

 

PD: No es un spoiler, pero cómo la gente anda sensible estos días dejo esto para el final: Una completa infografía de cuanta gente es asesinada por John Wick, con que arma y donde.

NOTA John Wick 2 - Chad Stahelski
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