Dentro de las llamadas reglas o tendencias del cine como por ejemplo «las segundas partes siempre son peores» (con la cual estoy por completo en desacuerdo) o que »una película basada en un videojuego y viceversa, siempre es pésima» (esa sí es muy certera) me hacían suponer que me enfrentaba a una olvidable adaptación cinematográfica de Warcraft, el exitoso videojuego que ha generado todo un fenómeno sociológico a nivel mundial con su modo online y que es una de las de las películas más esperadas de por parte de los jugadores hace más de 20 años. El primer videojuego de Warcraft apareció hacia finales de 1994 así que imagínense como estaban en el cine los fanáticos. Esta saga siempre a tenido un éxito sin precedente entre los aficionados, con distintas versiones del juego, además de novelas, cómics, tarjetas y un largo etcétera.

Esta es la tercera película del talentosísimo director Duncan Jones (por si no sabían hijo de Dios David Bowie) luego de Moon (2009) y Source Code (2011), con Jake Gylenhaall, que son INCREÍBLES historias de ciencia ficción totalmente recomendables. En una entrevista Duncan Jones contaba que en el proceso de filmación logró hacer esta película gracias a que se escudó en decenas de los mejores Nerds sobre Warcraft, además que él es un gran fanático hizo que todo el equipo de producción jugara el juego. Datos así hacían que entrara a la sala con bastante fe sobre todo porque por la gente que estaba detrás.

La película trata sobre el origen del antagonismo y hostilidad entre orcos y humanos, con una agresiva invasión de las hordas de guerreros orcos que huyen de su moribundo planeta a través de un portal mágico hacia Azeroth. Azeroth es una tierra medieval, que ha logrado una alianza de paz entre sus habitantes. Lo que se nos presenta en pantalla ya lo hemos visto. Warcraft le debe con creces a El Señor de Los Anillos, que al igual que Matrix, arruinaron sus géneros al elevar la vara muy alto. Nada que ha salido después de LOTR ha siquiera rozado los talones de esa obra que debería ser patrimonio de la humanidad.

Tiene cosas muy buenas, como la brillante secuencia de inicio que abre el film y su escena siguiente donde se encuentra un orco recostado con su esposa embarazada hablando sobre sus planes, que nombre le van a poner a su bebé, se ríen, etc. Durante esos minutos veía al director mostrándome algo original, fantasía+drama íntimo de una raza que me interesa más que los humanos. Pensé: “La película va a tener este enfoque” y me entusiasmé mucho. Sin embargo, después desaparece esa intensión y se diluye en historias apuradas, una tras otra, en tramas paralelas con personajes que no se alcanzan a presentar bien o empatizar si quiera. Duncan se vio obligado por el estudio Universal a eliminar 40 minutos de escenas de su corte original y esto afectó muchísimo la narración del film y se nota bastante. Más que funcionar como una obra por sí misma, Warcraft pareciera tener como propósito principal dejar abiertos diversos puntos argumentales para sus (posibles) secuelas. Se esfuerza excesivamente en plantear situaciones sin resolución, en lugar de contar su propia historia e interesarse seriamente por sus personajes y no dejarlos como simples esbozos.

Durot

El personaje con el arco más decente es Garona la semi orca, interpretada por Paula Patton. Luego la actuación de Travis Fimmel muy parecida a su Ragnar (Vikings) también es correcta, algunos atisbos del orco Durotan. Pero un tema para objetarle al guión del director es la nefasta historia romántica entre Lothar y Garona resultó completamente forzada. Los personajes se conocen dos minutos y de la nada se convierten en Aragorn y Arwen. Al menos lo podrían haber trabajado con más sutileza. Pero no alcanzan para que sea una obra mayor. Entendiendo que esta es una adaptación, debe tratarse como tal, los guiños al juego están, la música cumple, el cariño y el respeto por la obra se notan, pero es imposible sacarse el sabor de que el resultado es una película más del montón. Fui mitad fan (a pasarlo bien) porque jugué y mitad a analizarla como cinéfilo. Y al estar con la camiseta puesta del fan (habían muchos en la sala) es que veía como se conformaban con tan poco. Con que aparezca un personaje, una frase o una sencilla referencia ya creen que la película es lo mejor que han visto. Yo creo que hay que pedirle más a estos blockbusters, Hollywood debe entregar mejores películas.

Por otro lado desde los aspectos técnicos el film de Duncan es bastante positivo. La recreación de los orcos con el sistema de animación de captura de movimiento estuvo muy bien realizado y los personaje se ve creíbles en la pantalla. Pero los efectos no hacen que una película sea buena.

No hay que buscarle la quinta pata al gato. No, no es pésima, se escapa un poco a la regla de videojuego+película=mala, pero tampoco es una obra que perdurará en el tiempo.

Warcraft no tiene el contenido de un relato de Tolkien ni Michael Moorcock (Elric de Melnoboné) pero es una propuesta de fantasía que cumple con lo justo para pasar un rato ameno en el cine.

NOTA Warcraft - Duncan Jones
2.9Estrellas / 5 Total
Puntuación de los lectores 10 Votos

Comentarios

comentarios