Los samurai eran una casta de guerreros, así es una casta, no te volvías samurai…tú nacías samurai, generalmente de clase acomodada podían pagar las armaduras más notorias, las mejores armas, y el entrenamiento más especializado, si nacías en esa cuna el combate no sólo era tu fin en la vida, ERA TU VIDA.

Supongo que era la única forma que tenía para descansar las pelotas tamaño mamut.

Pero dentro de un mar de giles que harían ver a varios de los 300 como si fueran alumnos de primero básico, uno destacó…Tadakatsu Honda.

Con el reciente lanzamiento de Nioh, cortesía de Team Ninja (ya saben, los que revitalizaron la saga de Ninja Gaiden hace unos años atrás, y por ser las personas que han hecho una carrera haciendo que las boobs reboten en Dead or Alive), pude ver con gusto como se mezclaba el mundo del folklore japonés, con personajes históricos; originalmente iba a hablar del protagonista del juego: William Adams, pero eso lo dejaré para otra ocasión.

Honda, Nioh style.

Los japoneses tienen ese talento particular de mezclar su historia con lo sobrenatural, o fantástico, ojalá alguna vez acá podamos crear un género histórico fantástico, vamos muchachos, no puedo ser el único pelotudo que quiere ver a Santiago Bueras montado en un Mecha enfrentando a los zombies del Caleuche…¿no?, ¿sólo yo?…weones fomes.

Supongo que era la única forma que tenía para descansar las pelotas tamaño mamut.

 

Antes de que Honda significara autos el nombre estaba asociado a un clan bastante fuerte de samurais, y a eso agreguemos que el buen Tadakatsu nació en uno de los momentos más violentos de la historia nipona, el momento de su unificación bajo sólo un Shogun, Honda era del círculo de conafianza de quien terminaría logrando ese objetivo: Tokugawa Ieyasu.

 

En el Sengoku Basara de Capcom Honda era representado como un cyborg.

Hasta ahora uds. podrían decir “¿¿Ya…y?? (maleducados)…Ok, ¿les parece si les digo que peleó más de 100 batallas y nunca fue herido?…NUNCA, ni un corte, ni una torcedura por pegarle mucho a la gente, ni un moretón, ni un corte de papel, NA-DA,  y no hablamos de esos generales pussies que miran la batalla desde afuera, él iba en la primera línea adornando su casco con astas de ciervo (supuestamente en un momento él y sus soldados se perdieron en un bosque, y por seguir a un ciervo de astas gigantes lograron encontrar la salida, en agradecimiento, y como recordatorio a que siempre encontrará una salida su casco fue adornado con cuernos de ciervo), para que TODO EL MUNDO supiera que quien te partió la raja HONDA.

Como mencioné antes, el hecho “El samurai que desafiaba a la muerte” (debió ser difícil poner eso en su tarjeta de negocios), sus rivales lo respetaban y temían (en especial lo último). Aparte de su casco tan notorio, también era conocido además por cargar una lanza gigante que se llamaba Tonbogiri (Corta libélulas) supuestamente era tan afilada que si una libélula se paraba en la lanza, el pobre bicho quedaba partido en 2.

La legendaria Tonbogiri…o mejor dicho como alguien la imaginó.

La historia dice que era mandado a hacer para afrontar pronósticos nefastos y siempre salir relativamente airoso, defendiendo un castillo donde los rivales lo superaban 60 a 1, rivales con mosquetes, mientras que sus tropas tenían espadas, palos, un par de ollas de arroz y unas cucharas oxidadas…supuestamente mataron tantos adversarios que el general decidió retirarse y no seguir perdiendo gente.

Luego de la victoria de su jefe, se retiró de la vida pública, asqueado por la burocracia y las políticas internas…un weón que vio morir a miles de personas, probablemente matando a un 90% de los que vio morir decidió renunciar por la burocracia…imaginen eso, lograron asquear a un tipo que destripaba como su pega…supongo que la política no ha cambiado demasiado.

Tengo la impresión que en la realidad Honda caminó sobre el agua, pero para no dejar mal a otros le editaron el caballo en post producción.

 

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